Los capítulos en los que me he adentrado hoy traen escenas interesantes. En el capítulo 20 Abrahám vuelve a intentar salvar su pellejo diciendo que Sara es su hermana, y esto casi provoca que Abimelec, rey de Guerar la tome como esposa. Dios no permitió que esto sucediera y mediante un sueño avisó a Abimelec y también dio la oportunidad de que Abrahám orara por él y su familia para que pudieran engendrar, pues a causa de esta situación Dios había hecho estéril su casa. Esto me hace pensar en como a pesar de que a veces actuamos sin tener en cuenta a Dios, Él permanece fiel y nos saca de situaciones que podíamos haber evitado. Esto es algo que hacen los amigos. El capítulo 21 nos señala el nacimiento de Isaac, el hijo de la promesa. Finalmente, a pesar de las dudas de Abrahám y Sara y a pesar de la espera y las circunstancias que le rodeaban, Dios cumple su propósito. Una pregunta viene a mi mente, ¿cómo gestiono mis dudas y mi espera? Abrahám expresó a Dios lo que pensaba, aun cuando...
en una era denominada post-cristiana