Me adentro en los capítulos del 12 al 14 de 1 de Reyes. En ellos se nos narra el estado en el que queda el reino tras la muerte de Salomón. Desviarse del Camino trazado por Dios trae fuertes consecuencias: el reino se divide entre el norte y el sur, Roboam, hijo de Salomón, acaba reinando sobre Judá y Jeroboam sobre Israel, tal como profetizó Ahias. Ninguno de los dos reyes anduvieron conforme al camino de Dios, y esto les trajo graves consecuencias. Jeroboam lleva a cabo un nuevo sistema de adoración que no es aprobado por Dios, sacrificando a los becerros de oro que había hecho en los lugares altos que había edificado. "Declaró festivo el día quince del mes octavo, imitando la fiesta que se celebraba en Judá, y subió al altar que había erigido en Betel a ofrecer sacrificios a los ídolos que había mandado hacer. Estableció en Betel a los sacerdotes de los santuarios que había construido." (12:32) El sistema religioso de Jeroboam se presenta como una copia de la adoración ...
en una era denominada post-cristiana