Cuando vemos tanta desigualdad, injusticia, violencia y muerte y a la vez, vemos prosperar a quienes lo fomentan con sus palabras, acciones etc. es fácil desanimarse ¿Qué podemos hacer ante esta cruda e injusta realidad que se alarga en el tiempo y la historia? El Salmo 37 comienza así: "No te impacientes a causa de los malignos ni tengas envidia de los malhechores," (v. 1) David, en este Salmo, nos invita a una mirada escatológica, es decir, el camino de la injusticia, por mucho espacio que ocupe en nuestros noticieros y realidad pasada y presente, no prosperará, no será para siempre. Es un camino de destrucción que acabará en la tumba y no resucitará. "porque como la hierba serán pronto cortados y como la hierba verde se secarán." (v. 2) A pesar de que a nuestro alrededor vemos prosperar a los que fomentan la maldad, este salmo nos invita a vivir en el presente con una mirada de lo que realmente triunfará al final: "Confía en Jehová y haz el bien; habitarás...
El Salmo 36 nos muestra un fuerte contraste; por un lado, los versos del 1 al 4 nos describe la vida de quienes tienen actitudes arrogantes y hablan, hacen y planean maldad en sus mentes: "Sus palabras son sólo maldad y traición; han dejado de obrar con sensatez y de hacer el bien. Cuando se van a dormir, planean el mal que van a hacer. Al otro día se levantan dispuestos a hacer el mal y no cesan de hacerlo." (V. 3-4) Sin embargo, a partir del verso 5, hay un giro total en el texto y David, nos describe como es la misericordia de la Divinidad: "No hay nada más precioso que tu fiel amor. Los seres humanos buscan protección bajo tus alas. Se alegran con todo lo bueno que hay en tu casa, y les permites beber de tu río de placeres. Tú eres fuente de vida y vemos la luz porque tú nos iluminas." (V. 7-9) La gran paradoja es que puedo detectar en mi ambas cosas. Por un lado, y aunque no me guste reconocer...