El Salmo 34 se le atribuye a David, como respuesta a ser liberado de uno de sus opresores. David manifiesta aquí su alabanza, alegría y confianza: "Bendeciré a Jehová en todo tiempo Su alabanza estará de continuo en mi boca. En Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán. Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre. Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores." (V. 1-4) En medio de su alegría y constante invitación a confiar en la Divinidad ante la adversidad, David escribe desde la tradición de la sabiduría para mostrarnos que tipo de camino nos llevará a gozar de la vida: "Venid, hijos, oídme; El temor de Jehová os enseñaré. ¿Quién es el hombre que desea vida, Que desea muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela." (V. 11-14) Ayer estaba en un congreso organizado por la Junta de Andalucía con compañer@s de trabajo,...
Este salmo comienza con una invitación a alegrarnos en la Divinidad con alabanza, reconociendo que es un Dios santo, justo y misericordioso: "Porque recta es la palabra del SEÑOR, y toda su obra ha sido hecha con verdad. Él ama la justicia y el derecho; de la misericordia del SEÑOR está llena la tierra." (v. 4-5) Me pregunto, en medio de un día a día llena de noticias desastrozas, guerras injustas, comportamientos inmorales... ¿Soy capaz de ver la bondad y misericordia de la divinidad? Es fácil para mi perder de vista algo tan obvio. A veces, poner en el centro las malas noticias, nos lleva a hacer sombra a todo lo que Dios está haciendo en nuestras vidas y en el mundo a cada instante y que son testimonio de su bondad y misericordia. El salmista hace referencia a la Divinidad como creadora, para ayudarnos a ver lo que a veces no vemos: "Por la palabra del SEÑOR fueron hechos los cielos; todo el ejército de ellos fue hecho por el soplo de su boca. Él junta como un montó...