En el Salmo 28 David se acerca a la Divinidad con el pensamiento de que puede ser olvidado por ella y puede acabar arrastrado con los malvados en sus nefastas consecuencias de vida: "A ti clamaré, oh Jehová. Roca mía, no te desentiendas de mí, Para que no sea yo, dejándome tú, Semejante a los que descienden al sepulcro. Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo." (V.1-2) Me encanta que David no esconde sus dudas, sus temores, su indignación, ni siquiera lo que se le pasa por la cabeza, que reconozco que al leerlo me parece un deseo de justicia desprovisto de gracia: "Dales su merecido conforme a la obra de sus manos." (V. 4b) ¿Cuál es el resultado de traer su desesperación con un corazón abierto y honesto? Al igual que la estructura de muchos otros salmos, tras traer el poeta sus afanes a la Divinidad, empieza a trasmitirse una fe renovada; en este caso, empezó con "no te desentiendas... oye mi voz" y tras ve...
El Salmo 27 es para mi muy conocido y valorado, David empieza diciendo: "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?" (V. 1) Al leerlo hoy, recordaba en como en mi juventud, al recitar este Salmo pensaba en que nada malo podía pasarme, sin embargo, en esta etapa de mi vida, se que no estoy excento de las catástrofes que me rodean. Vivo en una zona del mundo sin guerras en este momento, pero al ver las noticias y al tener en cuenta la historia de mis abuelas y abuelos, tomo consciencia de que lo que sufrieron o están sufrimiendo tantas personas, podría sufrirlo también yo ¿Y qué de las catástrofes, accidentes, enfermedades o el daño por terceras personas? Se que la Divinidad no me promete estar excento de problemas, ni me libra de atravesar en algún momento por la muerte, sin embargo, es posible ser liberado del temor hoy y lo que es más sorpendente, en momentos difíciles, encontrando paz sobrenatural en m...