Los capítulos 16 y 17 de 2ª Reyes contienen mucha reflexión teológica. Nos muestra cómo Israel pasó de confiar en Jehová a confiar en otras naciones. Israel pide ayuda a Asiria, y más adelante a Egipto. Esto nos recuerda cuándo el pueblo clamó a Dios en medio de su opresión, sin embargo, ahora claman a otros reyes. El clamar a Dios los libertó de Egipto, pero el clamor a los reyes de la Tierra los llevó a ser oprimidos por ellos. Todo ello me habla de que hay una manera errada de tratar de responder a las necesidades como motor de vida. El no buscar la satisfacción de sus necesidades profundas en aquel que es el Amor Eterno y la Vida les llevó a ser deportados y otros poblaron el territorio de Samaria. Llama mi atención que quienes repoblaron el territorio se enfrentan a leones, lo cual interpretan como que no están adorando al dios de esa tierra. Entonces mandaron sacerdotes que les enseñaron el culto a Jehová, pero el resultado fue el siguiente: "Así que, por un lado...
en una era denominada post-cristiana