Hoy he leído los capítulos 23, 24, 25 y 26 de Hechos, donde vemos a Pablo defendiendo su causa ante las acusaciones de los judíos ante el Consejo, ante Félix, ante Festo y ante Agripa. Llama mi atención lo siguiente: En dos de sus declaraciones el apóstol dice: "...hasta hoy yo he actuado delante de Dios con toda buena conciencia" (23:1) "En todo esto procuro conservar siempre limpia mi conciencia delante de Dios y de los hombres" (24:16) Pablo admite que sigue el Camino tras haberse encontrado con Jesús resucitado, pero fuera de este hecho no pueden acusarle, su consciencia está limpia delante de Dios y de las personas. Esto no significa perfección, sino la capacidad para reconocer aquellas acciones que atentan contra Dios y nuestro prójimo, teniendo el valor de confesarlas y aceptando el perdón y la gracia divina. Me pregunto si soy capaz de saber como está mi consciencia ante Dios y las personas. Para ello creo que necesito entrar en un ritmo que me pe...
en una era denominada post-cristiana