En Proverios cuatro me destaca la frase: "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida." (4:23) La versión La Palabra lo traduce así: "Vigila atentamente tu interior, pues de él brotan fuentes de vida". La pregunta es: ¿Cómo guardo mi corazón? O lo que es lo mismo, ¿Cómo vigilo atentamente mi interior? El mismo texto me da acciones muy prácticas que están relacionadas con estar consciente en como estoy viviendo. A veces nuestra vida va muy rápida, la inercia nos empuja y no tomamos tiempo para tomar distancia y ver que está pasándonos y como estamos viviendo. Sin embargo puedo pasar a ser introspectivo y contestar las siguientes preguntas: - ¿Qué revela mi manera de hablar? - ¿Qué demuestra lo que miro y busco con mis ojos? El poeta me aconseja: "Aparta de tu boca el engaño y aleja la falsedad de tus labios. Que tus ojos miren de frente, que sea franca tu mirada." (4:24 y 25) Y es por ello que debe...
en una era denominada post-cristiana