Lo primero que llama mi atención en Hechos 21 es el ambiente de comunión que se respira, donde Pablo y sus acompañantes son hospedados, recibidos y despedidos entre lágrimas en su visita a la comunidad Cristiana de la zona. Me resalta la escena de personas de diferente edad y género arrodilladas en la playa orando y despidiéndose y los abundantes mensajes que recibían de personas maduras de las comunidades. "Pero, pasados aquellos días, nos dispusimos a seguir nuestra ruta. Todos ellos, con sus mujeres y sus hijos, nos acompañaron hasta las afueras de la ciudad. Allí, puestos de rodillas en la playa, oramos." (21:5) No falta en este capítulo ver a la comunidad destacar en dones que usaban para bendecir: En Tiro aconsejaban a Pablo que no fuera a Jerusalén. En Tiro quienes seguían a Jesús le dan un mensaje a Pablo. En Cesarea Felipe, el evangelista tenía hijas que profetizaban. "Y hallados los discípulos, nos quedamos allí siete días; y ellos decían a Pablo por el ...
en una era denominada post-cristiana