Pablo continúa con un mensaje controversial para nuestros días: "Estad alerta, no sea que alguien os engañe con especulaciones filosóficas o estériles disquisiciones que se apoyan en tradiciones humanas o en potencias cósmicas, en lugar de en Cristo" (2:8) Hoy no nos faltan argumentos para tratar de mostrar que "todo camino nos lleva a Roma", es por ello que hablar de la singularidad de la verdad y toda suficiencia de Cristo abre un debate serio en nuestros días. Llama mi atención que la versión que estoy leyendo traduce el final del verso anterior "en lugar de Cristo", y sospecho que es ahí donde se encuentra la preocupación de Pablo con sus lectores: que pongan su confianza en otras cosas en lugar de en Cristo mismo. Cuando Cristo pierde la centralidad de nuestra fe, aun las cosas legítimas y buenas se vuelven peligrosas y engañosas. "Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os...
en una era denominada post-cristiana