En proverbios 9 encontramos el contraste entre corregir al que tiene una actitud cínica y quien tiene una actitud sabia: "Quien corrige al cínico recibe insultos, quien reprende al malvado, desprecio. No reprendas al cínico, que te odiará; corrige al sabio y te amará. Dale al sabio y será más sabio; enseña al justo y aprenderá más." (9:7-9) Al primero la corrección le sirve para traer más problema y al segundo para ser más sabio. El lenguaje, como herramienta simbólica y en constante evolución, necesita ser aclarado e interpretado constantemente ante la realidad que vivimos. Es por ello, que propongo que etiquetas como "cínico" o "sabio" no sean usadas en nuestra lectura como descripciones absolutas de una persona. Nadie actúa de manera cínica ante toda situación; al mismo que podemos llamar cínico, puede actuar sabiamente en situaciones concretas. Tener en cuenta esto que digo, nos puede ayudar a sentirnos aludidos en aquellas situacion...
en una era denominada post-cristiana