Me adentro en la primera carta del apóstol Pablo a Timoteo, uno de sus colaboradores pastorales, a quien Pablo ha enviado a Éfeso para que restaure el propósito en la iglesia de dicha ciudad, debido a que falsas enseñanzas están desenfocándolos del camino de Jesús. El escrito Paulino contiene instrucciones muy prácticas para ayudar a la iglesia a salir del desorden presente: "No dejes que pierdan el tiempo en debates interminables sobre mitos y linajes espirituales. Esto solo conduce a especulaciones sin sentido alguno, que generan especulaciones. que no ayudan a que la gente lleve una vida de fe en Dios." (1:4) El primer capítulo me hace pensar en la necesidad de revisar constantemente nuestras creencias, pues al leer la carta completa, uno percibe como nuestra teología acaba determinando nuestras conductas y nuestra vida comunitaria. Revisar nuestras creencias a la luz del evangelio y la vida de Cristo, es un ejercicio para los que han entendido que no somos infalibles...
en una era denominada post-cristiana