Durante este mes, en mi comunidad cristiana nos adentramos en reflexionar en torno a los libros de Esdras y Nehemías, una obra que aunque ahora aparece dividida en nuestras biblias, en el principio se trataba de un solo libro. Después de leerla al completo, me adentro a reflexionar sobre las diferentes estructuras del libro. Concretamente hoy me adentro en los seis primeros capítulos, donde se nos narra como Zorobabel, entre otros, facilita el regreso de un remanente de Israel desde el exilio en Babilonia para reconstruir el templo y repoblar la tierra de donde partieron. Es Ciro, rey de Persia, un hombre no judío y en una cultura muy diferente a la de los israelitas, quien dicta el decreto para que el templo en Jerusalén se edifique: “Esto es lo que decreta Ciro, rey de Persia: El Señor, Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha comisionado para que le construya un Templo en Jerusalén, capital de Judá. Cualquiera de ustedes que pertenezca a ese pueblo puede ...
en una era denominada post-cristiana