Juan a partir de ahora, va a adentrarse en algunos temas que ya trató anteriormente, pero está vez de manera más específica. Concretamente, la porción de Apocalipsis en la que me adentro hoy, nos muestra la caída de Babilonia (17-19:10), más adelante nos hablará acerca de la batalla final donde el mal será derrotado (19:11-20:15) y acabará su carta con la llegada de la Nueva Jerusalén (21-22). Todo ello, en realidad nos habla de diferentes puntos de vista de como el Reino de Dios se establecerá finalmente. Acerca de la caída de Babilonia, Juan nos da la imagen representativa de una prostituta: "La mujer iba vestida de púrpura y grana, resplandeciente de oro, piedras preciosas y perlas. En su mano sostenía una copa de oro rebosante de acciones abominables, como sucio fruto de su lujuria. Escrito en su frente tenía un nombre misterioso: «Babilonia, la poderosa, la madre de todas las prostitutas y de todas las aberraciones de la tierra»" (17:4-5) En realidad es un símbolo...
en una era denominada post-cristiana