El Salmo 8 empieza y acaba de la misma manera: "Señor Dios nuestro, ¡qué grande es tu nombre en la tierra entera!" Lo interesante, es que este Salmo señala que el Dios que creó la grandiosidad de la creación gobierna de manera diferente a los imperios humanos, lo hace a través de los bebés. "y de la boca de lactantes y niños, has hecho un baluarte frente a tus rivales para silenciar al enemigo y al rebelde." (v. 2) David, el escritor de este Salmo, experimentó la bendición de Dios en su vida a pesar de ser practicamente el olvidado entre sus hermanos. En su vida se rodeó de personas rechazadas por el entorno, y vio el valor de estos humildes y como la Deidad los usó. El está asombrado de como Dios ha decidido usar lo debil y humilde para establecer su Reino. David, al contemplar los cielos, no daba crédito que seres humanos creados de la tierra, pudieran colaborar en el gobierno de la creación. "Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las e...
en una era denominada post-cristiana