En esta porción de la carta, se nos muestra principios básicos de la comunión cristiana y del acompañamiento espiritual. La misión de Pablo en Tesalónica, no parece que se basó en crear estructuras eclesiales complejas basadas en eventos sino que la predicación clara del evangelio vino acompañada de una aplicación radical y tierna en el ámbito de las relaciones personales: "Antes bien, nos portamos con ternura entre vosotros, como cuida una madre con amor a sus propios hijos. Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no solo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas, porque habéis llegado a sernos muy queridos." (2:7-8) Tristemente, el entendimiento de la misión en nuestro occidente, a menudo ha enfatizado como fundamento, el establecimiento de una estructura económica que mantenga el ministerio. Pablo, sin embargo, se responsabilizó de su sostén económico personal para demostrar que el no ser gravoso económicamente con aqu...
en una era denominada post-cristiana