Los capítulos 20 y 21 de Números nos relatan a Israel en otro tramo de su viaje, y como en porciones anteriores, la queja sigue estando muy presente. "La comunidad padecía falta de agua y se amotinaron contra Moisés y Aarón. El pueblo se quejó contra Moisés, diciendo: — ¡Ojalá hubiéramos muerto también nosotros cuando perecieron nuestros hermanos en presencia del Señor" (20:2-3) "y protestó contra Dios y contra Moisés, diciendo: — ¿Por qué nos habéis hecho salir de Egipto para hacernos morir en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y estamos hastiados de este alimento miserable." (21:5) En la queja expresada en el capítulo 20, encontramos a Moisés muy cargado con las continuas protestas del pueblo y aunque acude al Señor para buscar respuesta y la obtiene, no responde exactamente conforme Dios le indica, lo cual trae consecuencias: "Pero el Señor dijo a Moisés y a Aarón: — Por no haber confiado en mí y no haber hecho que se manifestara mi santidad de...
en una era denominada post-cristiana