Continuo con la narrativa del ministerio del Maestro en Galilea que llega hasta el final del capítulo nueve, donde Jesús y las perasonas que son sus discípulas empiezan a dirigirse a Jerusalén. No quiero dejar de señalar un hecho revolucionario que Lucas nos permite ver: el grupo de personas discípulas itinerante, a pesar del momento histórico tan patriarcal, está compuesto por mujeres y hombres que viajaban y estas mujeres toman un papel fundamental, aun como mecenas, en el ministerio del Maestro. Ni nos imaginamos como este hecho pone patas arriba el modus operandi de los rabinos de la época. "Más tarde, Jesús andaba recorriendo pueblos y aldeas, proclamando la buena noticia del reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres a quienes había liberado de espíritus malignos y de otras enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que Jesús había hecho salir siete demonios; Juana, la mujer de Cusa, administrador de Herodes; Susana y muchas otras. Todas ellas ayudaban con ...
en una era denominada post-cristiana