En el resto de 1ª de Crónicas, es decir, desde el capítulo 10 al 29, nos encontramos acontecimientos alrededor de la vida del rey David, desde como es reconocido y ungido tras la muerte de Saúl a cómo traspasa el reinado a su hijo y finalmente muere. El cronista apenas señala acontecimientos negativos en la vida de David que otros libros no omiten. Si señala el censo que decretó y que no agradó a Dios y acabó con nefastas consecuencias de mortandad del cual David se arrepintió (capítulo 21), y también señala como Dios no quiso que construyera el templo debido a que fue un guerrero y derramó mucha sangre, a lo cual David responde con una oración en la que se percibe una humildad poco propia de un rey de la época (17:16-27). Parece que el cronista está muy interesado en destacar aquellas cualidades que evocan el profundo deseo de un reinado futuro que se caracterice por un nuevo tiempo para Israel, lo cual nos recuerda la promesa del Rey Mesías. Quizás por ello, lo que m...
en una era denominada post-cristiana