El rey Asuero, desafiado por la negativa de la reina Vasti a ser expuesta como un objeto de su poder delante de otros hombres, hace caso a los consejos recibidos y reúne a mujeres bellas y vírgenes esperando que entre ellas encuentre quien sustituya a la reina. "La muchacha que más agrade al rey puede ocupar el puesto de Vasti. La propuesta agradó al rey, y se llevó a cabo." (2:4) Es en este contexto, que entra en escena Ester, una joven judía huérfana que fue adoptada por su tío Mardoqueo y que es llevada a esta especie de "certamen de belleza" que el rey había decretado. "Mardoqueo tenía a su cargo a una prima, huérfana de padre y madre, llamada Hadasá —es decir, Ester. Al morir sus padres, Mardoqueo la había adoptado como hija suya. La joven era hermosa y atractiva. Cuando se promulgaron la orden y el edicto del rey, muchas jóvenes fueron reunidas en la ciudadela de Susa y puestas al cuidado de Hegeo. Ester también fue llevada al palacio real y confia...
en una era denominada post-cristiana