viernes, 29 de enero de 2016

ESPERANZA (MATEO 27-28)

Mateo 27-28

Finalizo hoy mi reflexión en torno al libro de Mateo con los capítulos 27 y 28 donde se nos narra el momento de su muerte y resurrección.

Lo primero que llamó mi atención fue el lamento de Jesús en la cruz cuando dijo: "Dios mio, Dios mío ¿por qué me has abandonado?" (27:45b) Pensaba en como el Maestro experimentó esa sensación de no sentir la presencia y el favor de Dios con nosotros a unos niveles que imagino que son inimaginable para nosotros. Eso me garantiza que Jesús me entiende cuando paso por la noche oscura del alma, sabe mucho mejor que yo en que consiste.

Lo segundo que llamó mi atención fue el momento de la resurrección: un terremoto, un ángel que brilla como un rayo, y mujeres siendo las primeras en recibir y proclamar la gran noticia. Pienso en como aquel sufrimiento tan intenso que se nos narra en los capítulos anteriores pasa a convertirse en el gozo del triunfo sobre la muerte.

La resurrección de Cristo nos garantiza que el dolor y el sufrimiento tienen fecha de caducidad y que finalmente el amor vence, pues la muerte no puede poner fin a la justicia y la compasión. Es por ello que no es en vano perder la vida para bendecir a otros. De ahí que tras la resurrección, el envío de Jesús a sus a hacer discípulos en todas las naciones cobre una fuerza increíble ¿Hay una mejor manera para invertir nuestra vida sabiendo la esperanza que nos aguarda?

En medio de la noche oscura del alma, en medio de un mundo roto, la resurrección nos anuncia que sigamos adelante hacía un futuro glorioso.

"Jesús, tu has resucitado y has vencido a la muerte. Nos has mostrado el Camino, y has hecho todo lo que necesitamos para recorrerlo. Es el mismo poder que te levantó de entre los muertos el que actúa en nosotros y el que nos llena de esperanza. Te alabo y te bendigo, porque la oscuridad no permanecerá, la corrupción desaparecerá, la injusticia acabará y la compasión y el amor vencerán. Cada acto de amor y misericordia, cada momento de gozo, es un anuncio de lo que un día será por los siglos de los siglos. Venga tu Reino hoy, hágase tu voluntad como en los Cielos en mi familia, en mi vecindario, en mi trabajo y en tu iglesia."


0 comentarios:

Publicar un comentario