Los seis capítulos donde me he adentrado nos muestra a David como un fugitivo de Saúl. El rey, impulsado por su envidia prosigue en su intento de matarlo, sin embargo, no lo consigue. Lo que ha llamado mi atención en esta porción son dos actuaciones que evitan que la muerte sea la solución ante los conflictos. Por un lado David, en dos ocasiones, tiene la oportunidad de matar a Saúl. Sin embargo, a pesar de los consejos de su banda, David responde lo siguiente: "Y dijo a sus hombres: —Dios me libre de hacerle eso a mi rey, el ungido del Señor, y de atentar contra él. ¡Es el ungido del Señor! David aplacó a sus hombres con estas palabras y no les permitió atacar a Saúl. Mientras tanto, Saúl salió de la cueva y siguió su camino." (24:7-8) Por otro lado, David había protegido a los pastores y los rebaños de un hombre llamado Nabal, sin embargo, este hombre en vez de agradecerlo, rechaza dar alimentos a David y su banda en medio de la necesidad que enfrentaban. David se ...
en una era denominada post-cristiana