Cuando se cumplieron los tres días en que los judíos estuvieron ayunando por Ester, la reina se dispone a buscar audiencia ante el rey, arriesgando así su vida. Nos dice el escrito, que el rey la recibe y aun se dispone a ofrecerle hasta la mitad de su reino si se lo pide, sin embargo, Ester solo le solicita que él y Amán acudan a un banquete que ella va a preparar para ellos: "Cuando el rey vio a Ester en el patio le agradó su compañía y extendió hacia ella el cetro de oro que llevaba en la mano. Entonces Ester se acercó y tocó la punta del cetro. El rey preguntó a Ester: — ¿Qué te ocurre reina Ester? ¡Dime lo que deseas, y lo tendrás; aunque sea la mitad de mi reino! Ester respondió: — Si al rey le parece bien, venga hoy acompañado de Amán al banquete que he preparado en su honor." (5:2-4) El rey y Amán acuden al banquete, y allí se le vuelve a preguntar a Ester que desea, a lo que ella contesta con una invitación a un nuevo banquete: "Ester respondió: — Mi pet...
en una era denominada post-cristiana