miércoles, 9 de marzo de 2016

CAMINO A CASA (GÉNESIS 31)

El capítulo 31 de Génesis es extenso y nos cuenta como Jacob y su familia acaban saliendo de la casa de su tío Labán. Quiere poner fin a muchos años de conflictos familiares, pero por encima de ello, quiere obedecer aquello que Dios le ha mostrado:

"Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estaré contigo" (31:3b)

Llama mi atención que la guía y promesa de Dios es para un hombre que se caracteriza por su temor (31:31), y por el engaño continuo a lo largo de la narración. Pero a pesar de ello, los propósitos de Dios siguen llevándose a cabo y su favor está presente para con el. En medio de las contradicciones de la vida de Jacob, las palabras que recibe de parte de Dios incluye: "yo estaré contigo"

Me doy cuenta que mis temores y contradicciones parten en la mayoría de los casos de mi falta de seguridad. Algo en lo que debo crecer, es en entender que Dios nos promete su presencia y cumple sus propósitos a pesar de nuestras debilidades. Además, sospecho que al decirnos que confiemos en que está con nosotros, nos está mostrando la actitud de continuar en el camino a casa, a la seguridad de la que un día todos salimos.

El mundo a mi alrededor es hostil, a menudo escucho de accidente, enfermedades graves y muertes de personas cercanas. El mundo laboral no parece anunciar siempre que va a mejorar, por el contrario, lo percibo cada día como un terreno más inseguro y así podría seguir nombrando elementos que nos llevan a la incertidumbre de como será el mañana.

Ciertamente no puedo garantizar que los peligros que me rodean no puedan alcanzarme, pero sea enfrentando o no dificultad, percibo que las palabras a Jacob tienen sentido para mi, pues he sido invitado a emprender el camino a casa y cuento para ello con la ayuda de Dios.

Recibir palabras del Dios eterno, implica que las apariencias de lo que me rodea no determinan el propósito último, y mucho más cuando la esperanza de los seguidores de Jesús, trasciende la efímero de este mundo. Ni la enfermedad, ni los conflictos personales, ni mis propias debilidades, ni aun la muerte, pueden evitar que estemos en el camino a casa, y que finalmente lleguemos. A mi me toca fortalecerme mirando a quien me ha dicho: "yo estaré contigo"

Dios muestra su presencia a través de las circunstancias de la vida, pero en medio de un mundo tan individualista, no puedo olvidar que la comunidad es una de las maneras que el mismo ha establecido para que podamos andar el camino a Casa. Dios nos habla y da seguridad cuando nos acercamos a las Escrituras y a la oración en comunidad, y lo hace también a través de acciones y palabras de miembros de su familia.

¿De qué manera Dios usa nuestras comunidades cristianas para mostrar su presencia en medio del camino a casa? ¿Cómo podemos ayudarnos hoy a enfrentar las dificultades y adversidades del camino? ¿Hay alguien enfermo, desamparado, desanimado a quien Dios quiere decirle que está con él?

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