miércoles, 29 de junio de 2016

En estos días he estado leyendo y escuchando en audio los tres últimos capítulos de la segunda carta de Pablo a los Corintios. El apóstol sigue enfrentando los desprestigio a su ministerio. Parece que algunos entre los Corintios, habían recibido cierto reconocimiento y autoridad, sin embargo, Pablo les llama despectivamente a estos "super apóstoles", y trata de mostrarles a la comunidad cristiana que los tales no tienen buenas intenciones y que no muestran con sus vidas las señales de un verdadero apóstol.

Si bien Pablo tenía un buen curriculum, de tal manera que podría competir con el de aquellos supuestos apóstoles (11:22), y también experiencias carismáticas sobrenaturales (12:1-7a), su énfasis en estos capítulos, está relacionado con la disposición a entregarse a peligros de muerte y sufrimientos por el bien de los demás (11:16-33). Además, Pablo señala sus debilidades, sus puntos débiles u oscuros, y muestra el importante papel que estos pueden jugar en la vida espiritual y ministerio, es decir, tratar de presumir ante otros de lo que soy y lo que hago es absurdo, no tiene ningún valor en el Camino, porque al final, se trata de lo que Dios hace a pesar de nosotros:

"Precisamente para que no se me suban los humos a la cabeza, tengo una espina clavada en mi carne: se trata de un agente de Satanás que me da de bofetadas para que no me ensoberbezca. Tres veces he pedido al Señor que me libre de esto y otras tantas me ha dicho: «te basta mi gracia, porque mi fuerza se realiza plenamente en lo débil». Con gusto, pues, presumiré de mis flaquezas, para sentir dentro de mí la fuerza de Cristo. Por eso me satisface soportar por Cristo flaquezas, ultrajes, dificultades, persecuciones y angustias, ya que, cuando me siento débil, es cuando más fuerte soy." (12:7b-10)

Pensaba en mis puntos débiles y oscuros, en mis miserias y en como yo he rogado muchas veces al Señor que me libre de ellas. Sin embargo, Dios no me ha librado de todas ellas, algunas me acompañan al día de hoy. Si bien no me es agradable vivir con ciertas debilidades en mi, Pablo me recuerda que estos puntos oscuros tienen una importante función: evitar que caiga en el orgullo, permitir que la gracia y el poder de Dios sea manifestado en mi.

Todo ello me lleva a pensar en como voy a actuar ante aquellas áreas de mi vida que no son como me gustaría. Puedo caer en no aceptarlas, en esconderlas, en lamentarme, pero ese es un camino pierde de vista a Dios. El pasaje de hoy me invita a una manera diferente de enfrentar mis zonas oscuras, permitiendo que estas me ayuden a depender más de Jesús, a confiar que él hará lo que yo no puedo hacer, que él me sostendrá a pesar de mis debilidades.

Si, hay aspectos de mi vida que me gustaría que Dios eliminara, pero la realidad es que no lo ha hecho, y ante ello, hoy decido confiar en una verdad asombrosa, su gracia me sostiene y su poder se perfecciona en mi debilidad.

"Gracias Señor"


0 comentarios:

Publicar un comentario