martes, 6 de junio de 2017

Un miembro de nuestra comunidad cristiana hizo un listado de los diferentes libros de la Biblia combinando Antiguo y Nuevo Testamento. El fin de esta lista, es que la práctica comunitaria que tenemos de leer un libro de la Biblia al mes, incluya toda la Palabra de Dios y no solo aquellos libros con los que nos sentimos más cómodos.

He de reconocer que Cantar de los Cantares es de esos libros a los que apenas he atendido a lo largo de mi vida cristiana, por eso introducirme en él conlleva inseguridad, a la vez que la impresión de que hay importantes tesoros por descubrir.

Mi oración es: "Espíritu Santo, ayúdame en la lectura y el estudio de esta obra que has inspirado, enséñame el Camino que quieres que ande junto a mi familia y comunidad"

A lo largo de la historia, este libro ha sido interpretado desde diferentes lentes. Tenemos así un punto de vista alegórico del mismo aportado de manera magistral por los padres de la iglesia, donde destaca los comentarios de Orígenes. Tenemos también la visión mística de personajes de la talla de San Juan de la Cruz entre otros, y no nos falta una visión más literalista del libro sobre todo desarrollada en épocas más tempranas. Sin duda, todos estos acercamientos incluyen la influencia de las diferentes cosmovisiones sociales del momento, pero no por ello, debemos descartar ligeramente las conclusiones a las que llegaron cristianos tan respetables, sobre todo la de aquellos que contaban y cuentan con una formación espiritual seria, así como elementos de peso para decir lo que dijeron. Por todo ello, me atrevo a abrir mi mente a los elementos alegóricos, místicos y literales (siempre que estén bien fundamentados y no sean frutos de comentarios arbitrarios), ya que con todos ellos el Espíritu Santo puede llevarme a un entendimiento más profundo de la voluntad de Dios para mi vida a través de estos cantos.

Algunos atribuyen esta obra al rey Salomón, otros ponen en duda esta hipótesis, pero sea quien sea su autor no cabe duda de que nos ofrece bajo la inspiración de Dios unos poemas llenos de colores, de vida, de pasión.

Lo primero que llama mi atención es como el placer y la belleza toman un lugar tan elevado en la obra, lo cual contrasta con la religiosidad que mal entendida, nos anima a despreciar el deleite, el disfrute, el placer y aun los adornos:

"¡Que me bese con besos de su boca!
Son mejores que el vino tus amores," (1:2)

El conocimiento del placer de tomar vino y experimentar el gusto prolongado que deja en tu boca, nos adentra en el mundo de los sentidos, donde los besos se comparan con tomar el fruto de la vid.

"¡Qué hermosas tus mejillas
resaltando entre pendientes,
y tu cuello con collares!
Te haremos pendientes de oro
engastados en plata." (1:10-11)

En proverbios encontramos que la belleza de una mujer es considerada como vana (Proverbios 31:30) y no nos falta el mal uso de pasajes para tratar de reprimir el usar elementos decorativos en el vestuario, sin embargo, aquí se exalta el uso de adornos, la belleza de la mujer y también la del hombre (especialmente en 5:10-16):

"¡Qué hermoso eres, amor mío!
¡Todo es delicia en ti!" (1:16a)

La redención de Dios incluye también el placer y el deleite. Cantares equilibra con el resto de la Biblia los excesos de la religión rancia y mal entendida. Los cristianos deberíamos caracterizarnos por apreciar y disfrutar correctamente de los placeres y bellezas de esta vida, no hacerlo, puede ser síntoma de no entender los ciclos naturales de la vida espiritual, donde no solo disfrutamos de la belleza sencilla y donde no solo lidiamos con la sequía y aridez del otoño y el invierno. Si, las hojas se secan y se caen, pero esa muerte es necesaria para un suelo que acabará brotando vida y que dará lugar a colores y formas increíbles rodeadas de olor, luz y extravagancia.

"Que el invierno ha pasado,
han cesado y se han ido las lluvias.
Brotan flores en la tierra,
llega el tiempo de los cantos
y el arrullo de la tórtola
ya se oye en nuestros campos." (2:11-12)

No todos estamos en la misma "estación espiritual", pero si estamos aun en el crudo invierno, no debemos olvidar que este pasará, pues al fin y al cabo, el deseo profundo del Señor es llenarnos a una vida plena y gozosa. Qué nuestra religiosidad no nos impida salir de las paredes en las que nos refugiamos, y descubrir el color de la bendición, porque tras la muerte, viene la resurrección.

Acabo mi reflexión con una nota más sexual. A veces los cristianos olvidamos que el orgasmo es un invento divino y no del diablo. Si, el pecado ha distorsionado lo que es sagrado y bello, y el mismo libro de Cantares nos deja ver que aun en medio de la intimidad, estamos aun en lo que algunos han denominado el "ya pero todavía no" (este libro también muestra elementos patológicos de un amor enfermo), es decir, ya Dios ha redimido todo lo que el pecado ha estropeado, pero aun estamos en el proceso en el que lidiamos con nuestra vieja naturaleza y no disfrutamos completamente de todos los beneficios de dicha redención. Es por ello que el consejo de la esposa, en un sentido a aquellas que son sus "discípulas" es acertado:

"Juradme, muchachas de Jerusalén,
por las gacelas y ciervas del campo,
que no despertaréis ni turbaréis
al amor hasta que él quiera." (2:7)

En este libro se habla abiertamente de la intimidad. Nos recuerda al momento en el que Génesis nos narra al primer hombre y mujer desnudos y sin vergüenza en un hermoso jardín antes de la caída. Algunos teólogos señalan que el nombre de la Sulamita (así se nombra a la esposa en estos cantos) se pronuncia como el plural de Salomón, lo cual nos recuerda mucho más el texto original del Génesis donde varón y varona son los nombres de un ser colectivo que se complementan. Estamos por tanto ante un acto lo suficientemente importante trascendente y sagrado, como para no precipitarnos, para esperar al tiempo apropiado, ese en el que tomamos con suficiente seriedad lo que Dios ha creado y está redimiendo. Aunque siendo fiel con el original, la que no debe despertar antes de tiempo, no es el amor, sino la Sulamita, que está sumida en un sueño profundo, en el cual se le está revelando el deseo ardiente que siente por su amado y también su amado por ella. Aun desde esta interpretación del texto, estamos ante un tiempo de espera, en tal caso, a que lo inconsciente en la esposa sea revelado y pueda ser discernido y recordado una vez que despierte. Lo que es sagrado, debe ser tratado sin prisas, en su proceso natural.

A la vez, hay otro consejo que me parece útil:

"Cazadnos las raposas,
las raposas pequeñas
que destrozan las viñas,
nuestras viñas en flor." (2:15)

El campo es el lugar donde se va a llevar a cabo el momento de intimidad, pero a pesar de que está alejado de la ciudad y del bullicio, hay elementos que pueden estorbar. Los animalillos del campo pueden molestar y se pide que sean cazados para que no lo hagan. Todo ello me lleva a preguntarme ¿Qué elementos pueden estar perturbando la intimidad y regocijo en mi matrimonio? ¿Qué voy a hacer al respecto?

¿Estás en el invierno o en tiempo de primavera? ¿Cómo afecta tu presente el saber que Dios quiere tu deleite y que la primavera vendrá a tu vida?

¿Qué significa disfrutar de la vida, la belleza y el placer bajo la perspectiva de Dios?

¿Por qué no debo precipitarme en despertar ciertas facetas de la intimidad sexual?

¿Qué acciones prácticas puedo tomar para eliminar los estorbos a una intimidad y sexualidad sana en mi matrimonio?




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