lunes, 21 de agosto de 2017

ACTITUD PARA TRABAJAR Y AYUDAR (RUT 2)

Rut le pide a Noemí ir al campo a trabajar para obtener el sustento que ambas necesitan para vivir (2:2). Noemí accede y Rut acaba trabajando en el campo de Booz, pariente de Noemí. Booz se interesa por Rut y le ofrece lo que necesita, cierta estabilidad laboral, protección y agua (2:8-9). Rut responde de la siguiente manera:

"Ella entonces bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ¿Por qué he hallado gracia en tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera?" (2:10)

La manera en la que Rut responde con sus palabras y postura, nos dan una idea de la distancia entre una mujer emigrante y un hombre rico en la estructura social hebrea de la época. Sin embargo, Booz aparece ante nosotros como un ejemplo de no hacer acepción de personas y de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Rut regresa a casa con su suegra y le cuenta como se ha encontrado con Booz y este le ha ayudado,

"Y dijo Noemí a su nuera: Sea él bendito de Jehová, pues que no ha rehusado a los vivos la benevolencia que tuvo para con los que han muerto. Después le dijo Noemí: Nuestro pariente es aquel varón, y uno de los que pueden redimirnos." (2:20)

Booz es la persona que puede redimir a estas dos mujeres de su condición, tiene en su mano la posibilidad de sacarlas de las dificultades de ser viudas en un entorno patriarcal.

Hay dos aspectos que me resaltan del texto de hoy y que me parecen básicos para nuestra formación espiritual.

El primero es la constancia de Rut en disponerse a trabajar para obtener el sustento que necesitaban. El esfuerzo y sacrificio de Rut trae provisión y abre la oportunidad para nuevas condiciones dice el texto:

"Estuvo, pues, junto con las criadas de Booz espigando, hasta que se acabó la siega de la cebada y la del trigo; y vivía con su suegra." (2:23)

La ética del trabajo de Rut es un ejemplo de como evitar la ociosidad y afrontar la vida y sus dificultades de manera honrada. Lo cual me lleva a pensar también que en nuestro camino de crecer a la imagen de Cristo, necesitamos también de dicha actitud. La formación espiritual requiere iniciativa, disposición, sacrificio. La gracia que nos transforma nunca significa en la Biblia estar de brazos cruzados, más bien es esta misma gracia la que nos impulsa y nos lleva al terreno donde somos transformados.

Lo segundo es todo lo que significa para aquellas mujeres encontrar a un familiar que las puede redimir. Pienso que hoy seguimos necesitando de "parientes redentores", es decir, personas que estén dispuestas a ayudar a sus familiares, amigos y vecinos en medio de sus circunstancias difíciles:

- Unos padres muy ancianos
- Madres solteras
- Hijos descuidados
- Falta de empleo
- Enfermedades que paralizan...

Vuelvo a traer la idea de Voltaire de que lo bueno a veces es enemigo de lo mejor, y me pregunto:

¿Qué debería hacer para involucrarme más seriamente en mi formación espiritual con el fin de crecer a la semejanza de Cristo?

¿Quienes son las personas que pueden acompañarme y ayudarme en el Camino de seguir a Jesús, con el fin de cumplir con aquello que su Espíritu me demanda y para lo que me capacita?

¿Quienes son aquellos a los que puedo bendecir y contribuir así a la redención de sus circunstancias difíciles? ¿Qué actos de servicio desinteresados puedo llevar a cabo hoy mismo hacía ellos?




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