martes, 19 de junio de 2018

Hechos 16 pone delante de mi algunos elementos que son frecuentes en el ministerio apostólico que describe Lucas:

- El Espíritu Santo guiando a donde ir de manera sobrenatural

"Luego, al llegar a los límites con Misia, se dirigieron al norte, hacia la provincia de Bitinia, pero de nuevo el Espíritu de Jesús no les permitió ir allí. Así que siguieron su viaje por Misia hasta el puerto de Troas. Esa noche Pablo tuvo una visión. Puesto de pie, un hombre de Macedonia —al norte de Grecia— le rogaba: «¡Ven aquí a Macedonia y ayúdanos!». Entonces decidimos salir de inmediato hacia Macedonia, después de haber llegado a la conclusión de que Dios nos llamaba a predicar la Buena Noticia allí." (16:7-10)

- Relaciones con personas

"El día de descanso nos alejamos un poco de la ciudad y fuimos a la orilla de un río, donde pensamos que la gente se reuniría para orar, y nos sentamos a hablar con unas mujeres que se habían congregado allí. Una de ellas era Lidia, de la ciudad de Tiatira, una comerciante de tela púrpura muy costosa, quien adoraba a Dios." (16:13-14a)

- Explicación del evangelio

"Mientras nos escuchaba, el Señor abrió su corazón y aceptó lo que Pablo decía. Ella y los de su casa fueron bautizados, y nos invitó a que fuéramos sus huéspedes." (16:14b-15a)

"Después los sacó y les preguntó:—Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos le contestaron:
—Cree en el Señor Jesús y serás salvo, junto con todos los de tu casa. Y le presentaron la palabra del Señor tanto a él como a todos los que vivían en su casa." (16:30-32)

- Demostración del evangelio

"Esto mismo sucedió día tras día hasta que Pablo se exasperó de tal manera que se dio la vuelta y le dijo al demonio que estaba dentro de la joven: «Te ordeno, en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella». Y al instante el demonio la dejó." (16:18)

"De repente, hubo un gran terremoto y la cárcel se sacudió hasta sus cimientos. Al instante, todas las puertas se abrieron de golpe, ¡y a todos los prisioneros se les cayeron las cadenas!" (16:26)

Pienso en la posibilidad de tener estos elementos en cuenta en el ministerio apostólico de mi comunidad cristiana y me doy cuenta que necesitamos al menos dos cosas:

- Disposición para ir a personas

- Disposición para confiar en la guía y poder de Dios.

Cuando esta disposición no está presente, es fácil caer en una vida de iglesia cómoda, centrada solamente en la enseñanza y comunión, lo cual, cuando carece de la aventura de la misión, es el ambiente adecuado para la creación de una "burbuja" que nos aisla e impide ser sal y luz en un mundo roto.

Lo segundo que llama mi atención es la reacción de Pablo y Silas tras ser azotados y puestos en la cárcel. Lucas dice que en prisión ellos estaban:

 "orando y cantando alabanzas a Dios mientras los otros presos escuchaban" (16:25)

Pensaba como la vida está llena de circunstancias que no deseamos y que no encajan con nuestros planes. Estas circunstancias pueden crearnos una gran frustración, sobre todo, si miramos la vida solo como un entretenimiento y olvidamos que también es un entrenamiento.

Pablo y Silas habían sido apresados, azotados y encarcelados, seguro que no deseaban esto, sin embargo, en vez de verlos frustrados, entristecidos, agobiados... Lucas me los presenta orando y cantando.

¿Qué hizo que Pablo y Silas reaccionaran como reaccionaron? Pienso en la confianza en Dios y en el gozo de servirlo puesto delante de ellos y me pregunto ¿Están estos elementos en mi cuando las cosas no son como me gustaría? ¿Estoy dispuesto a crecer en medio de la adversidad o me hundiré en la frustración que desemboca en amargura?

No puedo decidir lo que me pasará, pero la mayoría de las veces puedo escoger como reaccionar. ¿Qué tal escoger salir de la comodidad y mirar las circunstancias no deseadas desde otro punto de vista?



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