viernes, 15 de junio de 2018

TODAS LAS PERSONAS JUEGAN (HECHOS 9)

En el capítulo 9 se nos narra el dramático encuentro de Saulo con Jesús resucitado, lo que le lleva a este perseguidor de la iglesia a convertirse en un seguidor activo del Maestro y hace que la persecución , en cierto grado, sea frenada.

Sin embargo lo que llama mi atención hoy, es que  Lucas no está simplemente describiendo los hechos de los apóstoles, que lo hace, sino los hechos del Espíritu Santo a través de cada miembro de su iglesia.

Ya nos ha contado en capítulos anteriores las hazañas y milagros que Dios llevó a cabo a través de Esteban y Felipe y ahora nos cuenta como Ananias es enviado a Saulo para que fuera sanado de su cegera y fuera lleno del Espíritu Santo.

"Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo." (9:17)

Después, cuando está narrando como Dios usó a Pedro para sanar y resucitar, nos describe a Tabita, como una mujer dedicada por entero a hacer buenas obras y a socorrer a los necesitados. En un contexto cultural dominado por el hombre (ayer y hoy) esta referencia es un camino abierto para aumentar la visibilidad del ministerio de la mujer en medio de nuestras comunidades cristianas. Por cierto, en Cristo ya no hay hombre ni mujer (Gálatas 3:28)... lo cual debería llevarnos a no ver ningún tipo de ministerio como exclusivo por causa de género.

"Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Ésta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía." (9:36)

Aun de Saulo, un nuevo creyente dice Lucas que: 

"bien pronto empezó a proclamar en las sinagigas que Jesús era el Hijo de Dios." (9:20)

Dice Lucas:

"La iglesia gozó de un periodo de paz en toda Judea, Galilea y Samaria. Fueron días en que, impulsada por el Espíritu Santo y plenamente fiel al Señor, iba consolidándose y extendiéndose cada vez más." (9:31)

Hechos nos está describiendo un movimiento del Espíritu en el que cada cristiana y cristiano se muestran en actividad e involucración en la restauración de un mundo roto. En la iglesia Nuevo Testamentaria "todas las personas juegan". El modelo donde la tónica general de la vida de iglesia consiste en que un 5% juega y el 95% se sienta en las gradas, es muy posterior y a menudo está relacionado con el profesionalismo religioso.

Uno de los secretos de la extensión del evangelio a través de la iglesia del primer siglo fue las evidentes consecuencias del sacerdocio de todos los creyentes, de la realidad de que el Espíritu Santo se derramó sobre toda carne y de que en toda persona y a través de cada persona se hacía evidente las obras y palabras de Jesús.

¿Qué elementos hoy pueden estar entorpeciendo el impulso de cada persona por el Espíritu Santo para manifestar la vida de Cristo?

¿Cómo las personas más influyentes en las comunidades pueden pasar de ser controladoras y monopolizadoras a facilitadoras?

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