jueves, 1 de noviembre de 2018

Tras los primeros tres capítulos introductorios, la estructura del libro de Oseas nos ofrece el desarrollo de las quejas y advertencias ante la manera de actuar del pueblo de Israel. Podemos detectar dos bloques que desarrollan estas quejas y advertencias, ambos bloques acaban con un poema de esperanza donde la misericordia de Dios se resalta a pesar del pecado del pueblo y sus consecuencias. El primer bloque abarca desde el capítulo 4 al 11 y el segundo del 12 al 14.

Hoy me adentro en el capítulo 4 donde Oseas señala una causa del problema:

"Escuchen, israelitas,
la palabra del Señor,
porque el Señor está en pleito
con los habitantes del país,
pues no hay fidelidad ni amor
ni conocimiento de Dios en el país." (4:1)

La falta de fidelidad, amor y conocimiento de Dios ha creado un ambiente desolador, donde la mentira, la injusticia, la lascivia y la adoración a otros dioses están en medio de la vida cotidiana del país.

"Proliferan perjurios y mentiras,
asesinatos y robos,
adulterios y violencias;
los crímenes se multiplican." (4:2)

"mi pueblo consulta a un madero
y se deja instruir por un leño;
un espíritu de prostitución los extravía
y se prostituyen apartándose de su Dios." (4:12)

Al igual que en el verso 1, en el 6 el profeta vuelve a señalar que el pueblo carece de conocimiento:

"Mi pueblo perece
por falta de conocimiento;" (4:6a)

La palabra hebrea que Oseas usa para referirse a "conocimiento" es la palabra hebrea "Yada" que nada tiene que ver con con el conocimiento que se adquiere ante la sola actividad intelectual, sino que incluye la experiencia de una relación personal. Hay una diferencia en saber acerca de alguien o conocer a esa persona.

En nuestro mundo occidental, tan influenciado por la educación griega, muchos cristianos creen que Oseas nos está mostrando que el antídoto ante la inmoralidad e infidelidad es el estudio teológico al puro estilo griego, que tiene muchas veces que ver con sentarse a escuchar a eruditos o ponerte delante de libros. Algunos líderes, para que la comunidad cristiana no perezca por falta de conocimiento, llevan a cabo liturgias basadas en sermones monopolizadores o estudios bíblicos de diversa naturaleza. No creo que la Biblia desprecie en ningún momento nuestro intelecto ni el ejercicio intelectual, este juega un papel importante y en el pasaje que enfrentamos a los sacerdotes les tocaba enseñar acerca de la ley y es probable que no lo estuvieran haciendo. No quiero dejar dudas de que la lectura y el estudio de la Biblia es una disciplina necesaria que cumple importantes funciones en la formación espiritual, pero si creo que la Biblia nos da seria señales de que el conocimiento intelectual es insuficiente para combatir el problema del pecado. "Yada" no omite el conocimiento intelectual, pero si va más allá de la sola actividad intelectual.

Podemos estar bien involucrados en actividades que nos ofrecen conocimiento teológico, y a la vez "perecer por falta de conocimiento" tal como lo señala Oseas, pues el conocimiento del que habla el profeta implica experiencia relacional. Al pensar en una relación personal, lo que viene a mi mente son espacios donde me doy a conocer, donde los secretos del corazón salen a la luz, donde escucho a quien tengo delante y considero lo que me dice. Si el estudio o conocimiento intelectual no consigue dicho fin, vano es.

En el tiempo de Jesús tenemos el ejemplo de los fariseos y demás maestros de la ley, tales personas  memorizaban y recitaban las Escrituras como seguramente ninguno de nosotros podemos, podían dar explicación a los pasajes bíblicos más complicados, sin embargo, todo ese esfuerzo para nada les sirvió a la hora de reconocer al Mesías. Es muy curioso que personas consideradas despreciables en la época y no aptas a nivel intelectual, si identificaron al Mesías y le recibieron. Esa realidad nos hace pensar que sin una actitud y motivación adecuada, nuestras disciplinas espirituales pueden tener un efecto totalmente inverso al que pretenden.

¿Sería sincero si digo que experimento una relación personal y real con Dios? ¿De qué manera ser sincero ante Dios de mi realidad interna puede ayudarme a avanzar en conocerle más? ¿Hay algo que Dios me está diciendo y no estoy considerando? ¿Podría dar un ejemplo de como escuchar a Dios y obedecerle me ha dado un conocimiento profundo de su persona?




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