lunes, 3 de junio de 2019

La carta del apóstol Pablo a Tito ha sido clasificada por algunos como una de sus "cartas pastorales", así como las escritas a Timoteo, por ejemplo. Sin embargo, no hacemos mal en reconocer, que la mayoría de las cartas de Pablo tienen como receptor principal toda la comunidad cristiana, y las llamadas "cartas pastorales", como esta, no van dirigidas a pastores, tal como hoy los conocemos en el cristianismo más convencional, sino a colaboradores suyos que servían, al igual que él, de manera itinerante ayudando en la  labor apostólica de la iglesia.

En concreto, esta carta da instrucciones a su colaborador Tito, para que sepa ayudar a la comunidad cristiana de Creta, un lugar caracterizado por la corrupción, la mentira y la injusticia, ambiente que estaba teniendo mucho espacio en medio de los cristianos de la zona:

"Porque hay muchos rebeldes, charlatanes y embaucadores, sobre todo entre los judíos convertidos. Y es preciso reducirlos al silencio porque no hacen más que ir de casa en casa causando estragos y enseñando lo que no deben en busca de una vil ganancia. Ya dijo de ellos uno de sus propios poetas:
“Los cretenses son siempre mentirosos,
malas bestias, glotones y perezosos”." (1:10-12)

Es muy interesante que Pablo a menudo se dirige a comunidades cristianas que no solo no tienen pastor (no hay rastro de tal figura en el Nuevo Testamento tal como hoy se suele entender), sino que a menudo escribe a comunidades que llevan tiempo funcionando sin ancianos, como es el caso de la iglesia en Creta. De hecho, una de las razones por las que escribe y envío a Tito a dicho lugar es para nombrar "presbíteros" o "ancianos" (según la versión que leamos):

"La razón por la que te dejé en Creta fue para que terminases de organizar los asuntos pendientes y para que nombraras presbíteros en cada ciudad, de acuerdo con las instrucciones que te di." (1:5)

Creo que es importante señalar, que las cartas de Pablo dirigidas a comunidades con ancianos, siguen teniendo como receptores a toda la comunidad, aun cuando trata asuntos delicados como disciplina y reprensión, lo cual nos muestra que el "liderazgo" nuevo testamentario, está más relacionado con funciones entre iguales y no con puestos jerárquicos que permitían privilegios en la participación comunitaria. Esto es muy importante tenerlo en cuenta si queremos entender el texto en su contexto, aunque reconozco que puede traer cierto problemas para quienes piensan que un modelo de liderazgo que implica posiciones oficiales, está firmemente fundamentado en el ejemplo bíblico.

Especialistas en el tema, como Robert Banks, nos muestran en su obra "La Idea De Comunidad De Pablo" que la palabra "cargos" no tiene términos análogos en el Nuevo Testamento. Es por ello, que hacemos bien, en pensar que lo que Pablo está recomendando es; que en medio de una comunidad de iguales, aquellos que han de ser referencia por la madurez adquirida y el servicio maduro que prestan, sean reconocidos. Reconocer y señalar personas de referencia en medio de la comunidad a través de un colaborador apostólico, no pareció imprescindible en el fundamento inicial de la comunidad, sin embargo, en el momento en que el apóstol escribe esta carta, se hace útil, sobre todo ante las influencias de cristianos que están torciendo el camino de Jesús. De ahí que reconocer a quienes tienen ciertos requisitos, sea "porque hay muchos rebeldes..."

"Debe estar firmemente anclado en la verdadera doctrina, de modo que sea capaz tanto de aconsejar en lo que respecta a la autenticidad de la enseñanza como de rebatir a quienes la combaten. Porque hay muchos rebeldes, charlatanes y embaucadores, sobre todo entre los judíos convertidos." (1:9-10)

Los requisitos de los ancianos, se convierten así en puntos de referencia para cada discípulo, en su proceso de madurar y en su misión de influenciar para bien a otros. Son tales virtudes la que debemos encontrar en aquellos que nos acompañan en la fe desde una mayor experiencia y las que debemos cultivar en nuestras propias vidas.

Concluyo diciendo que no vemos a los ancianos del nuevo testamento monopolizando reuniones, tomando decisiones por el resto, formando parte de un grupo privilegiado, sino siendo referencia en integridad y fe y mostrando el servicio y cuidado que el resto de la comunidad debería imitar. Este modelo del primer siglo se empezó a perder en el siglo II, llegando el anciano a institucionalizarse con Constantino en el Siglo IV. Hoy el liderazgo heredado por Constantino se ve reforzado en nuestros días por el mundo empresarial de nuestro occidente. Sin embargo, los principios a los que nos desafía el modelo bíblico siguen vigentes, independientemente de que tu comunidad use o no cargos oficiales en el liderazgo y que tu formes parte de los mismos. Quizás la pregunta que debemos hacernos es:

¿Desde el nivel de influencia que tengo en mi comunidad, cuánto de lo que hago en el nombre de Jesús es transferible? Si lo que hago, solo puedo hacerlo por pertenecer a un grupo de privilegiados dentro de la comunidad, entonces es posible que esté alejándome de lo que Pablo quería que los ancianos comunicasen.

Un principio importante en la formación espiritual para quienes anhelen una labor tan honrosa e importante, es formar personas para que estén capacitados para formar a otras:

"Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros." (2ª Timoteo 2:2)

¿Quiénes me acompañan espiritualmente? ¿Cómo lo hacen? ¿A quiénes acompaño yo espiritualmente? ¿Cómo lo hago?



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