domingo, 9 de junio de 2019

COMO SER UNA FAMILIA DIFERENTE (TITO 2)

En el primer capítulo de la carta a Tito, Pablo mostró las tareas por la que envió a su compañero a Creta, mostrándole que ante el problema de los líderes corruptos que se habían levantado en medio de la iglesia, se debía reconocer quienes eran realmente las personas de referencias en medio de las comunidades cristianas.

En la época había un sinónimo para la palabra "mentiroso", era la palabra "cretenses". Además, Creta era un lugar desde donde se extendía las historias del dios Zeus, el cual se caracterizaba por engañar y seducir mujeres. Algunos parece que mezclaban el carácter de Zeus con el del Dios de los cristianos, de ahí que Pablo estuviera muy interesado en dar a conocer al Dios que no miente y un estilo de vida diferente al que se acostumbraba a vivir en esta urbe:

"y se apoya en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, prometió esa vida desde la eternidad," (1:2)

En el capítulo 2, Pablo propone el cambio del entorno con un tipo de familia diferente. Si en Creta vemos a los adultos bebiendo vino sin control, en relaciones sexuales egoístas, y actitudes de falta de respeto en los hogares, los cristianos son llamados a otra manera de vivir. Si esto no ocurre, Dios y el evangelio sería desacreditado por los mismos que se hacen llamar seguidores de Jesús:

"Que los ancianos sean sobrios, serios y prudentes; que vivan con autenticidad la fe, la paciencia y el amor. Y las ancianas lo mismo: que se comporten como corresponde a creyentes; que no sean calumniadoras ni esclavas del vino, sino maestras de bondad." (2:2-3)

El modelo de familia de la época incluía esclavos. La comunidad cristiana permitía que nadie fuera inferior por ser esclavo, griego o mujer, pues en Cristo estas barreras sociales y culturales son desafiadas. No obstante, la propuesta de cambio social se lleva a cabo también con cristianos esclavos que aun viviendo bajo la realidad social, son capaces de manifestar amor y una clase de libertad que va más allá de lo que la cultura impone, de ahí que los esclavos seguidores de Jesús, son llamados a no vivir en la amargura y en no usar la mentira para buscar sus propios beneficios:

"Que los esclavos respeten siempre la autoridad de sus amos y traten de agradarlos. Que no los contradigan ni los engañen. Al contrario, que les profesen una perfecta y plena fidelidad para así honrar en cualquier circunstancia la enseñanza recibida de Dios, nuestro Salvador." (2:9-10)

Todo lo que Pablo propone se puede convertir en una carga pesada, si no es Dios el verdadero generador de un estilo de vida diferente. Sin duda, tratar de ser lo que no somos, solo nos dejará con un peso insoportable, ese fue el gran problema de los fariseos y maestros de la ley en la época de Jesús y también es el nuestro cuando demandamos conductas sin transformación interna. De ahí que el apóstol señale que este estilo de vida se debe dar sobre la base de la generosidad y la gracia de Dios, la cual nos ha sido mostrada en Jesus:

"Se ha hecho, en efecto, visible la bondad de Dios que trae la salvación a toda la humanidad, enseñándonos a renunciar a la impiedad y a las pasiones desordenadas de este mundo, y a vivir desde ahora de una manera sobria, recta y fiel a Dios, mientras aguardamos el feliz cumplimiento de lo que estamos esperando: la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo. Fue él quien se entregó por nosotros a fin de liberarnos de toda maldad y de prepararse un pueblo limpio y elegido, totalmente entregado a la práctica del bien." (2:11-14)

¡Cuán pesado es tratar de vivir al estilo de Dios sin Dios! Es muy triste cuando desde nuestra formación espiritual, demandamos el cambio exterior sin la transformación del corazón, dando lugar así al legalismo. Entender esto, nos llevará a una espiritualidad profunda, donde Dios es invitado a entrar en el centro de operaciones desde donde brota de manera natural nuestro comportamiento exterior. Entenderemos pues, que nuestro esfuerzo personal, por necesario y valioso que sea, no tiene el poder para transformarnos en lo más profundo, y nuestra fe y confianza dejará de estar en nosotros mismos para colocarse en el Amor con mayúsculas.

¿Cómo la manera natural de vida que me brota me informa del estado de mi interior? ¿Cómo me afecta saber que Dios en vez de juzgar el estado de mi corazón, desea entrar en lo más profundo para sanarme y transformarme? Sabiendo que parte de responsabilidad tiene Dios en mi transformación ¿Cuál es mi parte de responsabilidad?






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