lunes, 6 de julio de 2020

LAMENTO, RESPONSABILIDAD, AYUNO (ESTER 4)

Mardoqueo se entera de toda la trama de Amán. Sabe que el exterminio de los judíos tiene fecha y ante esta horrible noticia entra en un estado de lamento:

"Cuando Mardoqueo se enteró de lo ocurrido, se rasgó la ropa, se vistió de saya y se echó ceniza por encima y salió a la calle gritando con enorme angustia." (4:1)

Conforme los judíos se iban enterando de la noticia, entraban en este estado de lamento y también ayuno:

"En cada provincia adonde llegaban el edicto y la orden real, llegaba también la aflicción para los judíos, quienes manifestaban su dolor ayunando, llorando y gimiendo. Muchos se vestían de sayal y se tendían sobre ceniza." (4:3)

A lo largo de nuestra vida, encontramos momentos para el lamento. La Biblia está llena de ejemplos y principios para que practiquemos el lamento. Aun hay un libro al que llamamos Lamentaciones. Aun así, el lamento no es siempre un tema que tratemos en nuestra formación espiritual y eso trae importantes barreras a nuestra madurez emocional.

Aceptar las circunstancias cuando no son deseadas e identificar y aceptar también las emociones que las acompaña para que broten de manera adecuada, no siempre sabemos hacerlo. Nos es más fácil ignorar y/o reprimir las emociones o dejarnos arrastrar por ellas sin procesar de manera adecuada, ambas cosas nos traen problemas y empeoran las dificultades.

La práctica de aceptar nuestras emociones no deseadas ante Dios con honestidad y sin juicio, con el fin de someternos a su acompañamiento, nos abre las puertas a una expresión sana de nuestra preocupación, ansiedad, temor, impotencia, confusión, furia, celos, enfado, resentimiento, rabia, depresión, dolor, tristeza... Dios es quien ha dotado nuestro ser con estas señales que nos avisan de que algo difícil está ocurriendo y es momento de no olvidarnos de su ayuda en el proceso emocional.

¡Qué triste cuando nuestras "chimeneas emocionales" están obstruidas en nuestras vidas individuales y en nuestra comunidad cristiana! A veces, no tenemos espacio para atender a las señales que nos aportan las emociones no deseadas y a esto, se le une, que no sabemos como hacerlo. Curiosamente, el mayor cancionero de la Biblia, los Salmos, en un 70% de los mismos, encontramos expresiones emocionales extremas llevadas a cabo con gran honestidad ¿No nos parece raro que las canciones que usamos en nuestros días carezcan casi totalmente de dichas expresiones? Los Salmos, a diferencia de nuestros cancioneros modernos, conectan perfectamente la realidad humana más cruda con el glorioso cielo.

Los judíos que escucharon los planes de exterminio en Persia expresaron abiertamente su lamento, y da la sensación que sabían como hacerlo.

Mardoqueo no solo se lamenta, también propone a Ester mediar para frenar el exterminio, pero ir a hablar con el rey sin que este sea quien tome la iniciativa, estaba penado con la muerte en aquel reino, lo cual hace que Ester no vea en un principio la idea como adecuada:

"— Todos los servidores del rey y los habitantes de las provincias de su reino saben que existe una ley que condena a muerte a todos los hombres y mujeres que entren en el patio interior sin haber sido llamados por el rey, a no ser que el rey extienda su cetro de oro hacia esa persona y le salve la vida. En cuanto a mí, hace ya treinta días que no he sido reclamada por el rey." (4:11)

Mardoqueo le comenta a Ester que si ella no intercede ante el rey, es posible que la salvación de los judíos venga de otro lado, pero le recuerda dos cosas: por un lado, que ella por ser reina no debería pensar que se libraría del exterminio, y por otro, le plantea la posibilidad de que justamente haya llegado a ser reina para frenar esta locura:

"No pienses que por estar en palacio estás a salvo de la suerte que vamos a correr todos los judíos. Si no te atreves a interceder en una situación como esta, el consuelo y la liberación de los judíos vendrá de otra parte, pero tú y toda tu familia moriréis. ¡Quién sabe si no has llegado a ser reina para mediar en una situación como esta!" (4:13b-14)

En este punto de la historia, donde se plantea que Ester llegara a ser reina precisamente para librar a los judíos del exterminio, me hace pensar en cuáles son mis lugares de influencia y que es lo que yo puedo hacer desde los mismos para colaborar en la restauración de un mundo tan roto e injusto.

¿Ves la posibilidad de que Dios te haya permitido un puesto de trabajo concreto, o un lugar para vivir, o cualquier otra situación influyente precisamente para actuar ante injusticias que son evidentes?

Parece que la reflexión de Mardoqueo ayudó a Ester a arriesgarse a frenar el exterminio. Ella sabía de la dificultad de la situación y del riesgo que iba a tomar, y ante ello, solicitó apoyo a través del ayuno. A la vez, sabía que Dios no estaba obligado a librarle de la muerte, y así como los amigos de Daniel en Babilonia, se dispuso a ser integra aun si eso significaba morir.

Los amigos de Daniel dijeron:

"Nuestro Dios, a quien adoramos, puede librarnos de las llamas del horno y de todo el mal que Su Majestad quiere hacernos, y nos librará. Pero, aun si no lo hiciera, sepa bien Su Majestad que no adoraremos a sus dioses ni nos arrodillaremos ante la estatua de oro." (Daniel 3:17-18)

Y Ester respondió también consciente del riesgo que tomaba:

"Reúne a todos los judíos de Susa y ayunad por mí, sin comer ni beber durante tres días con sus noches. Mis doncellas y yo ayunaremos igualmente y luego me presentaré ante el rey, aunque sea en contra de la ley; y si por ello tengo que morir, moriré." (4:16)

¿Soy consciente como los judíos en Babilonia y en Persia, que cuando actúo en integridad y justicia debo asumir las posibles consecuencias de mi riesgo? ¿Estoy dispuesto a asumir las consecuencias de actuar justamente cuando eso puede dificultarme la vida?

Qué interesante que Ester solicitara que personas le apoyaran a través del ayuno. Cuando ayunamos, estamos poniendo no solo pensamientos, sino nuestro cuerpo en el asunto. Comer es una manera de celebrar y es algo básico para vivir, sin embargo, cuando ayunamos, estamos dando señales de que hay algo importante que asumir. Es tan importante lo que hemos de enfrentar, que la comida como elemento básico, va a pasar durante un tiempo a un plano secundario.

¿Cómo ves la posibilidad de ayunar para orar por aquellos en el mundo que no tienen comida?

¿Hay alguna circunstancia difícil en la que sientes que Dios te pide que ores y ayunes? ¿Cómo crees que afectaría el ayuno y la oración a la situación que enfrentas? ¿Por qué no lo pruebas y luego lo examinas?


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