lunes, 11 de enero de 2021

FARAÓN DENTRO DE MI (1ª REYES 10-11)

La reina de Saba visita a Salomón y queda admirada de todo el esplendor del rey y dice las siguientes palabras: 

"¡Bendito sea el Señor, tu Dios, que ha tenido a bien ponerte en el trono de Israel y, por el amor eterno a su pueblo, te ha designado rey para garantizar la justicia y el derecho!" (10:9)

La reina reconoce y afirma que la influencia que Dios da a Salomón sobre ese numeroso pueblo tiene un propósito: garantizar la justicia y el derecho. Que sea la reina de Saba quien dice esto, me recuerda que aquellos que me rodean y no son creyentes o seguidores de Jesús, pueden hablar los principios de Dios para mi vida. Es por ello que la actitud de no escuchar a los no creyentes, o nuestra arrogancia al no creer encontrar sabiduría en sus palabras puede llevarnos a perder grandes principios que Dios está mostrando al mundo a través de ellos.

¿Cuál es mi actitud ante los que no viven la fe como yo? ¿Soy consciente de que Dios trata con ellos y los usa? ¿Tengo la humildad para aprender de todo el que me habla?

Sin embargo, la reina de Saba comenta la razón por la que Dios hizo rey a Salomón, pero no está afirmando que él esté haciendo justicia y derecho, la pregunta es ¿Qué hizo Salomón con esa influencia que recibió de Dios?

En el capítulo 9 se nos habla de que Salomón llevó a cabo sus construcciones con trabajos forzados (9:15), ¿Un templo al Dios que los rescató del trabajo forzado en Egipto, llevado a cabo con trabajo forzado? Esto iba en contra del código deuteronómico (Deut. 1:16, 10:17-19, 24:17, 27:19). 

Además Salomón traía grandes cantidades de oro a través de flotas (10:22), reunió muchos carros y caballos, que son el equivalente hoy al armamento militar mas mortífero ( 10:26) y se casó con muchas mujeres (11:3). Todas estas cosas iban en contra de la ley mosaica que dice así sobre el rey: 

"Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino.Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia." (Deut. 17:16-17).

Dios sacó a los israelitas de Egipto y los llamó a vivir el anti-egipto, a ser un pueblo diferente en la Tierra, sin embargo, la liberación del Faraón de Egipto no significó la liberación del faraón que todos llevamos dentro.

Todo ello me recuerda que necesitamos a un nuevo Moisés que nos libere de una esclavitud más profunda, y es Jesús quien viene a mi mente.

La historia de Salomón me recuerda dos cosas:

- Que mi influencia en el mundo es para mostrar un camino de justicia y rectitud, lo cual me hace pensar en como estoy manejándome en mi familia, vecindario, lugar de trabajo y espacios de ocio ¿Estoy mostrando al mundo una manera diferente de vivir que no corresponde con la de "Egipto"?

- Que Jesús ha venido no solo para librarme del faraón que me oprime desde fuera sino para liberarme del faraón que llevo dentro, lo cual significa para mí: reconocer el niño egoista que aun habita en mí, dejar de adorar el consumismo y el materialismo y rendirme a quien es el AMOR con mayúsculas, tratar al prójimo con gracia y administrar adecuadamente la naturaleza y los recursos.

Jesús es el modelo para una nueva manera de vivir, y gracias a su muerte, resurrección ascensión y envío de su Espíritu Santo, su vida y ministerio puede llevarse a cabo en nosotros y a través de nosotros. La vida de Jesús representa una nueva era para esta humanidad.

¿En qué áreas soy como Salomón, reproduciendo el modelo de "Egipto" del cual Jesús me libera? ¿Cuáles son las prácticas espirituales que me ayudan a permanecer unido a Jesús para que su vida sea una realidad en mi vida? ¿Qué implica vivir como Jesús?


0 comentarios:

Publicar un comentario