lunes, 5 de abril de 2021

ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL (2ª REYES 11-12)

Tras una pausa para adentrarme en la Cuaresma y Semana Santa, retomo mi lectura del libro de 2ª de reyes. En los capítulos 11 y 12 se nos narra como el menor Joás es librado de la matanza de Atalía, madre de Ocozías, quien decide matar a todo descendiente real e intenta reinar ella sin éxito.

Sin embargo Joiada, sacerdote, lleva a cabo una renovación importante que incluye la proclamación de Joás como rey, la destrucción del templo de Baal y la restauración de las grietas del templo.

El verso que ha llamado mi atención es el siguiente: 

"Joás actuó correctamente ante el Señor durante toda su vida, pues lo había educado el sacerdote Joiada" (V. 12:3 en la BLP y 12:2 en RV)

Este verso me hace pensar en la necesidad del mentorado; personas que demuestran cierta madurez y experiencia y nos ayudan en periodos claves de nuestras vidas. Viene a mi mente las imagenes del Nuevo Testamento de Bernabé y Pablo y a la vez de Pablo y Timoteo. También pienso en mí labor como Padre con mis dos hijas.

La vida cristiana implica retos que no son apropiados si vivimos como llaneros solitarios, por eso, parte de nuestra práctica espiritual es el acompañamiento espiritual. Sin embargo, he notado que muchos seguidores de Jesús tenemos la dificultad para reconocer quienes son nuestro mentor o mentores (o compañeros más maduros de viaje) y ni digamos con reconocer a quienes acompañamos.

Esto no ayuda al cumplimiento de la Gran Comisión. Jesús nos manda a "ir y hacer discípulos" y esto implica acompañamiento espiritual con personas en el contexto cotidiano, no participación en programas religiosos.

Las preguntas son ¿Quién es mi Bernabé o quien me acompaña? ¿Quién es mi Timoteo o a quién acompaño? 

Si no soy capaz de identificar quien me acompaña y a quien acompaño yo, quizás es tiempo de tomar decisiones y dar pasos para adentrarme en esta valiosa disciplina. Sobre todo, en un entorno religioso donde el discipulado se ha reducido a la transmisión de información en grandes reuniones, y donde el discipulado al estilo de Jesús brilla por su ausencia 

¿Acaso la falta de compromiso de muchos seguidores de Jesús no está relacionada con el sistema educativo/formativo que usamos? Los maestros responsables, evalúan su sistema educativo y no dejan la responsabilidad solo en sus alumnos.

Joás actuó correctamente ante el Señor, pues lo había educado el sacerdote Joiada. Podemos avanzar en la transformación que el Espíritu Santo produce en el ser humano, si permitimos que la práctica del acompañamiento espiritual nos situé en el lugar donde la gracia de Dios nos transforma mejor. Ese lugar implica ser acompañado y acompañar.  


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