viernes, 1 de octubre de 2021

EL EVANGELIO SEGÚN ISAÍAS (ISAÍAS 56-66)

Me adentro en la última porción del libro de Isaías donde los diferentes temas a tratar se entrelazan a lo largo de la lectura y giran alrededor de la herencia del reino de Dios por las personas que se alinean con su voluntad. Veamos cada uno de estos temas:

EL SIERVO DE DIOS

En el centro de esta porción, es decir, los capítulos 60 al 62 se nos habla de un siervo que anuncia el Reino de Dios. Se le anuncia así a Jerusalén una gloria futura llena de esperanza:

"»¡Levántate, Jerusalén! Que brille tu luz para que todos la vean. Pues la gloria del Señor se levanta para resplandecer sobre ti." (60:1)

Este siervo de Dios se caracteriza por la guía y el poder del Espíritu divino, el cual lo capacita para restaurar aquello lo que el pecado a estropeado. Esto hace que la venida de dicho siervo sea una buena noticia a quienes están en opresión. El término evangelio, buenas noticias, es usado por cuarta vez en este libro del Antiguo Testamento (40:9, 41:27 y 52:7):

"El Espíritu del Señor Soberano está sobre mí, porque el Señor me ha ungido para llevar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado para consolar a los de corazón quebrantado y a proclamar que los cautivos serán liberados y que los prisioneros serán puestos en libertad." (61:1)

Estos son los versos que Jesús leyó en la sinagoga (Lucas 4:18-19) y que son entendidos por quienes le seguimos como actualización y cumplimiento universal de la promesa expresada en Isaías. 

¿Qué elementos nos ayudan a ver a Jesús en el centro de nuestra vida comunitaria?

UN CAMBIO DE MENTE

Delante y detrás de los capítulos centrales que anuncian al siervo de Dios que viene a restaurar, se encuentran oraciones de arrepentimiento. En estas oraciones se reconoce que las prácticas de esta comunidad política, económica y religiosa, no son las correctas para traer la justicia, la paz y la armonía que se necesita:

"No saben dónde encontrar paz o qué significa ser justo y bueno. Han trazado caminos torcidos y quienes los siguen no conocen un momento de paz. Por eso no hay justicia entre nosotros y no sabemos nada acerca de vivir con rectitud. Buscamos luz, pero solo encontramos oscuridad; buscamos cielos radiantes, pero caminamos en tinieblas." (59:8-9)

"Estamos todos infectados por el pecado y somos impuros. Cuando mostramos nuestros actos de justicia, no son más que trapos sucios. Como las hojas del otoño, nos marchitamos y caemos, y nuestros pecados nos arrasan como el viento. Sin embargo, nadie invoca tu nombre ni te ruega misericordia. Por eso tú te apartaste de nosotros y nos entregaste a nuestros pecados. (64:6-7)

¿Qué papel juega el arrepentimiento en los procesos de transformaciones personales y/o sociales? ¿Qué aspectos de tu vida, familia, comunidad cristiana, vecindario, nación etc. crees que Dios desea que sean reconocidos para que sean transformados?

EL CAMINO DE DESTRUCCIÓN Y EL CAMINO DE LA VIDA

El siguiente tema que encontramos abrazando a las oraciones de arrepentimiento que nombro, es el contraste entre las personas que no se alinean con la Vida y el Amor que es Dios y aquellas que si lo hacen.

Se describen las prácticas abominables de las personas que no se alinean con la vida de Dios:

"Rinden culto con gran pasión a sus ídolos, debajo de los robles y debajo de todo árbol frondoso. Sacrifican a sus hijos abajo, en los valles, entre los peñascos de los acantilados." (57:5)

También de quienes llevan a cabo prácticas espirituales sin la actitud de corazón correcta, lo cual, nos recuerda que la espiritualidad no tiene lo exterior como base, sino que depende de lo interno y lo profundo del ser humano:

"“¡Hemos ayunado delante de ti! —dicen ellos—. ¿Por qué no te impresionamos? Hemos sido muy severos con nosotros mismos, y ni siquiera te das cuenta”. »¡Les diré por qué! —les contesto—. Es porque ayunan para complacerse a sí mismos. Aun mientras ayunan, oprimen a sus trabajadores. ¿De qué les sirve ayunar, si siguen con sus peleas y riñas? Con esta clase de ayuno, nunca lograrán nada conmigo." (58:3-4)

Además, las prácticas espirituales no tienen ningún sentido si no son la respuesta de fe activa que nos adentran en un estilo de vida transformado, caracterizado por el amor al prójimo. De ahí que el fruto de una actitud interna correcta no puede ser otro que una vida llena de compasión y gracia, sobre todo para los oprimidos:

"»¡No! Esta es la clase de ayuno que quiero: pongan en libertad a los que están encarcelados injustamente; alivien la carga de los que trabajan para ustedes. Dejen en libertad a los oprimidos y suelten las cadenas que atan a la gente. Compartan su comida con los hambrientos y den refugio a los que no tienen hogar; denles ropa a quienes la necesiten y no se escondan de parientes que precisen su ayuda." (58:6-7)

Pero no todo Israel ha tomado el camino que lleva a la destrucción, hay quienes manifiestan un sincero arrepentimiento y realmente dan frutos de justicia y compasión: 

"»Pero no los destruiré a todos —dice el Señor—. Tal como se encuentran uvas buenas en un racimo de uvas malas (y alguien dice: “¡No las tires todas; algunas de ellas están buenas!”), así mismo, no destruiré a todo Israel. Pues aún tengo verdaderos siervos allí." (65:8)

Es por ello que a pesar de la obstinación de muchos de andar un camino de destrucción, Dios sigue adelante con su plan de restaurar aquello que está roto y de cambiar radicalmente la atmósfera contaminada que caracteriza a esta nación: 

"»¡Miren! Estoy creando cielos nuevos y una tierra nueva, y nadie volverá siquiera a pensar en los anteriores. Alégrense; regocíjense para siempre en mi creación. ¡Y miren! Yo crearé una Jerusalén que será un lugar de felicidad y su pueblo será fuente de alegría." (65:17-18)

En esa nueva realidad futura restaurada, Dios es retratado desde el poderoso lenguaje maternal, como una madre que va a amamantar y consolar. La nueva Jerusalén aparece así como la amada ciudad, cuidada por la atención, la ternura y el confortable acogimiento de la Madre-Dios. 

"Los consolaré allí, en Jerusalén, como una madre consuela a su hijo»." (66:13)

UNA BENDICIÓN QUE INCLUYE A LOS NO INCLUIDOS

El último tema que quiero destacar se encuentra como un marco, rodeando a esta porción, y tiene que ver con el anuncio de que estas buenas noticias no tienen exclusividad. Aunque el escrito de este libro es en el contexto específico del pueblo de Israel, a los profetas se les quedaba corta la expresión de la esperanza y la bendición de Dios a un solo pueblo, por ello se trata de una bendición tan grande que no puede más que extenderse y alcanzar a los extranjeros y a quienes a veces no son considerados con la dignidad merecida en el contexto social-religioso de la época, como el caso de los eunucos: 

"»No permitan que los extranjeros que se comprometen con el Señor digan: “El Señor nunca dejará que yo sea parte de su pueblo”. Y no permitan que los eunucos digan: “Soy un árbol seco, sin hijos y sin futuro”." (56:3)

Todas las naciones, toda la humanidad, están incluidas en el deseo de Dios de restaurar lo que está roto, esto es un mensaje recurrente en los profetas, quienes nos empuja a una actitud inclusiva a la hora de ver a Dios obrar más allá de nuestra zona de confort.  

"«Yo puedo ver lo que están haciendo y sé lo que están pensando. Por eso reuniré a todas las naciones y a todos los pueblos, y ellos verán mi gloria." (66:18)

"Toda la humanidad vendrá a adorarme semana tras semana y mes tras mes." (66:23)

¿Quiénes serían para tu comunidad cristiana los extranjeros y eunucos a los que debes incluir en el sueño de una nueva realidad de amor y paz?

Concluyo que la visión del siervo de Dios que trae buenas noticias a los oprimidos, viene acompañada de un llamado al arrepentimiento; un cambio de mente que nos lleva a una nueva manera de vivir, donde tomamos consciencia de que hay caminos que llevan a la destrucción y tomamos también consciencia de que Dios nos abre el camino que lleva a la restauración. Este camino de restauración que inicia y sostiene el mismo Creador de la Vida se caracteriza por la compasión y el amor que transforma la realidad de los oprimidos en nuestro entorno social y también por la paz que se extiende más allá de nuestras fronteras y círculo de comodidad.

 Tenemos por tanto en el libro de Isaías los componentes básicos para un camino de espiritualidad que se aplica en la vida cotidiana; en la realidad religiosa, social y política en la que estamos inmersos los seres humanos y que empieza por una actitud interna y profunda del corazón en cada persona alcanzada por las buenas noticias. 

De todos los temas tratados en esta porción de Isaías (El siervo de Dios, el arrepentimiento, el camino de destrucción y de vida, la inclusión de los excluidos) ¿Cuál te ha resonado más y crees que debes dedicarle más atención? ¿Por qué? 



0 comentarios:

Publicar un comentario