Al leer el Salmo 26, parece que David, hasta donde sabe, percibe que está andando alineado con la vida de la Divinidad.
"Júzgame, oh Señor, porque yo en mi integridad he andado;
He confiado asimismo en el Señor sin titubear." (V. 1)
Pensaba en como a veces, ciertas culturas religiosas nos dificultan reconocer ante Dios lo que estamos haciendo bien, nos sentimos arrogantes si lo hacemos. Si te cuesta ver y expresar lo correcto en ti, David en este Salmo nos inspira para tratarnos bien.
A la vez, no puedo olvidar que el que yo perciba que todo va bien, no significa que no tenga puntos ciegos, por ello el salmista pide:
"Escudríñame, oh Jehová, y pruébame
Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón." (V. 2)La práctica de examinar lo que pensamos y lo que sentimos puede ser una de las mejores prevenciones para acabar en importante crisis. El examen interno se puede convertir en nuestras vidas en un hábito regular y necesario, así como lavamos nuestros dientes cada día nos evita importantes infecciones.
Yo uso con frecuencia la Lectio 365 en la noche para sacar un momento de examen cada día, pero lo importante, no es la forma, sino la disponibilidad que tenemos para disponermos a abrir nuestros corazones honestamente y permitir que la luz del Espíritu Santo nos examine pensamientos y emociones, actitudes y valores, mostrándonos si hay algo que debamos dejar de hacer o empezar a hacer en nuestras vidas.
¿Cuándo y como lo haces tu?
Comentarios
Publicar un comentario