lunes, 25 de enero de 2016

Mateo 22-23

El capítulo 22 de Mateo está lleno de intervenciones de los religiosos tratando de poner trampas a Jesús. Sin embargo el Maestro les respondía de tal manera que callaban y quedaban asombrados, con frases como: "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". Y en el capítulo 23 Jesús hace una sería declaración hacía los religiosos, les llama hipócritas constantemente y da razones prácticas de como su hipocresía se hace evidente en la manera de actuar.
Jesús le dice a sus discípulos: 

"-Los maestros de la ley y los fariseos han sido los encargados de interpretar la ley de Moisés. Obedecedlos, pues, y cumplid cuanto os digan; pero no imitéis su conducta, porque ellos mismos no hacen lo que enseñan." (23:2-3)

¿Cómo era la conducta de estos religiosos? Jesús en su denuncia señala lo siguiente:

- Actuaban con la motivación de ser vistos y reconocidos por las personas (23:5-7)
- Perjudicaban a los necesitados a pesar que decían otras cosas en sus oraciones (23:11)
- Les enseñaba a los discípulos a actuar como ellos actuaban, de manera hipócrita, es decir los domesticaban para la cultura religiosa, pero no para una espiritualidad profunda (23:15)
- Daban valor a lo material, lo cual quedaba de manifiesto en sus juramentos (23:17-18)
- Cumplían ciertas tradiciones religiosas, pero se olvidaban de la justicia, la misericordia y la fe (23:23)
- Se cuidaban de lo externo, pero descuidaban el estado de su interior (23:24-28)
- Denunciaban las atrocidades del pasado y no eran consciente que participaban en las atrocidades del presente (23:29-36)

Creo que no estamos exentos de ser incluidos en la denuncia del Maestro. 

- Nuestro corazón roto a veces busca encontrar consuelo en el reconocimiento de los hombres antes que en el amor de Dios y eso nos lleva a adentrarnos en conseguir títulos y posiciones privilegiadas (a menudo en contextos religiosos). Luchamos para no perder esos lugares y nos sentimos desprotegidos si los perdemos.(23:5-7) 

- Nuestra cultura occidental nos arrastra al consumismo, ignorando el efecto que tiene la acumulación de riquezas sobre otros. Oramos para que Dios provea a los necesitados, pero no les recibimos cuando llaman a nuestras puertas o nos los encontramos en las calles. Y también colaboramos con el comercio injusto que se mantiene en base a esclavitud y explotación. (23:11)

- Enseñamos a las personas a asistir los domingos a las reuniones y a ofrendar para mantener la estructura religiosa, y si hace tales cosas, poco nos importa en como aplica su fe en el contexto de la familia, trabajo y vecindario. Los puntos fuertes del discipulado se centran en cumplir con las demandas organizativas que mantienen ciertas estructuras. (23:15)

- Lo material se convierte en lo importante en nuestra manera de vivir la iglesia y eso queda evidenciado en las crisis económica, cuando las comunidades se ven incapaces de seguir adelante si no son capaces de mantener edificios y profesionales religiosos. Es como si el dinero fuera la sangre que permite la vida del Cuerpo.(23:17-18)

- Nos enredamos en discusiones teológicas donde perdemos la energía, pero poco o nada hacemos en perder energías por las injusticias que está pasando nuestro vecino, o por perdonar al que nos ha dañado o por mostrar el amor de Dios en nuestro trabajo.(23:23)

- Preparamos programas excelentes, con buena música, luces y oradores que son celebridades para hablar del amor de Dios, aunque en la noche vemos pornografía o actuamos de manera egoísta con nuestros familiares porque no nos facilitan cumplir nuestros objetivos individuales.(23:24-28)

- Nos llevamos las manos a la cabeza por el terrorismo, pero callamos cuando el presidente al que votamos apoya que caigan bombas en terreno donde hay niños, padres, enfermos, viudas y ancianos inocentes.(23:29-36)

No imitar la conducta de los fariseos y maestros de la Ley, implica hacer algo ante la manera en la que muchas veces vivimos. Sin embargo, un primer paso es necesario: dejar de aplaudir a Jesús por dejar cortado a los religiosos y empezar a sentirme aludido con su discurso. De otra manera, es muy probable que me convierta en uno de esos "ciegos y guías de ciegos". 




4 comentarios:

  1. Amen.Asi es,un ciclo que vuelve a repetirse tanto que hemos criticado a los catolicos y ahora solo nos falts tener un papa y un estado. Todo llegara.

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    1. En un sentido ya lo tenemos, en los pequeños reinos taifas que nos gustan tanto.

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    2. En un sentido ya lo tenemos, en los pequeños reinos taifas que nos gustan tanto.

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    3. En un sentido ya lo tenemos, en los pequeños reinos taifas que nos gustan tanto.

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