Cuando vemos tanta desigualdad, injusticia, violencia y muerte y a la vez, vemos prosperar a quienes lo fomentan con sus palabras, acciones etc. es fácil desanimarse ¿Qué podemos hacer ante esta cruda e injusta realidad que se alarga en el tiempo y la historia?
El Salmo 37 comienza así:
"No te impacientes a causa de los malignos
ni tengas envidia de los malhechores," (v. 1)
ni tengas envidia de los malhechores," (v. 1)
David, en este Salmo, nos invita a una mirada escatológica, es decir, el camino de la injusticia, por mucho espacio que ocupe en nuestros noticieros y realidad pasada y presente, no prosperará, no será para siempre. Es un camino de destrucción que acabará en la tumba y no resucitará.
"porque como la hierba serán pronto cortados
y como la hierba verde se secarán." (v. 2)
A pesar de que a nuestro alrededor vemos prosperar a los que fomentan la maldad, este salmo nos invita a vivir en el presente con una mirada de lo que realmente triunfará al final:
"Confía en Jehová y haz el bien;
habitarás en la tierra y te apacentarás de la verdad.
Deléitate asimismo en Jehová
y él te concederá las peticiones de tu corazón." (v. 3-4)
"Deja la ira y desecha el enojo;
no te excites en manera alguna a hacer lo malo,
porque los malignos serán destruidos,
pero los que esperan en Jehová heredarán la tierra," (v. 8-9)
Nuevamente David acude al contraste, esta vez entre el camino de maldad y el camino de justicia. Quiere que veamos la diferencia entre el camino de la opresión y el camino de hacer el bien, y también que ambos caminos sean visto desde una miarada escatológica, más allá de circunstancias que pueden ser presentes y pasajeras.
Jesús ya habló de que los mansos heredarán la tierra, sin embargo, parece que solo vemos el gobierno que trae muerte y opresión. De ahí que este Salmo me recuerda que no debo perder la paciencia, que no debo dejar de hacer el bien y que para ello necesito confiar en la Divinidad y lo que ha prometido que finalmente prevalecerá.
Una cosa más, el camino de la justicia no ve sus frutos solamente más allá de la tumba. El Reino de Dios no está solamente fuera de este mundo. Como algunos teólogos nos explicaron, estamos en el "ya, pero todavía no"; lo que significa que el Reino de paz está aquí, aunque no veamos un establecimiento pleno del mismo en estos momentos.
Así que nos toca caminar en este contraste, donde ante la injusticia, no me impaciento sino que persisto en hacer el bien. Y cuando veo hoy aquello que está relacionado con la reconciliación, la justicia, la belleza y la sanidad, me afirmo en que estoy viendo lo que un día permanecerá.
¿Cómo una mirada escatológica me ayuda a enfrentar la injusticia que me rodea? ¿Cómo me ayuda a contribuir a la reconciliación, la justicia, la belleza y la sanidad?

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