jueves, 28 de enero de 2016

ENTRENAMIENTO (MATEO 26)

Mateo 26

El capítulo 26 nos relata momentos históricos importantes: El complot para prender a Jesús, su unción en Betania, la traición de Judas, la oración en Getsemaní, el arresto de Jesús y la negación de Pedro. De todo ello me ha destacado las siguientes palabras del Maestro:

"¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación, el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil." (26:40b-41)

Jesús sabe que va a enfrentar la voluntad del Padre y que esta significa su entrega para morir por este mundo. Es por ello que el Maestro se prepara para ese momento crítico a través de la oración. Sin embargo, sus discípulos no pudieron orar ni tan solo una hora. El Maestro les dice que deben orar y velar para no entrar en tentación.

Aquí vemos un buen ejemplo de como funcionan las disciplinas espirituales. Jesús sabía que cierta práctica, en este caso la oración, iba a prepararle a Él y a sus discípulos para enfrentar la dificultad.

Escribo esta reflexión con mi ropa para hacer running puesta. Tengo el propósito de coger un ritmo de ejercicio físico que me permita mejorar mi salud. Pero para ello tengo que ser constante y disciplinado. Hace tiempo que no me ejercito y cuando lo hacía hace más de un año, podía recorrer la distancia de 10 Kms sin ninguna dificultad. Sin embargo, para volver a ese punto, tengo que practicar ahora distancias más cortas e ir fortaleciendo mis músculos y resistencia respiratoria.

Las disciplinas espirituales no se pueden convertir en legalismo ni en cargas pesadas para el discípulo, si lo hace no cumplirán su función. Pero si se deben convertir en la actividad que nos saca del estancamiento y que nos permite enfrentar la vida espiritual como Dios espera. Es el ejercicio que necesitamos para enfrentar la voluntad de Dios, tal como el Maestro nos enseñó.

¿Para qué se que debo prepararme? Puede ser que Dios me esté mostrando que sea más empático para los que me rodean, que me atreva a procalmar las Buenas Noticias, o a mostrar gracia con aquel que me trata mal ¿Qué músculos espirituales necesito ejercitar? ¿Qué ejercicio espiritaul es el que mejor me va para trabajar dicho músculo? Tratar de obedecer a Dios sin la debía formación espiritual, es tan absurdo como para mi pretender recorrer 10 Kms el primer día de mi entrenamiento.

Quizás te asalten preguntas acerca de como se relaciona esfuerzo personal con fe y mérito personal, pero de ello ya hablé en otras ocasiones. Si te interesa, puedes acceder a la siguiente serie titulada: Teología de la Práctica:

Teología de la Práctica (parte 1 de 3)

Teología de la Práctica (parte 2 de 3)

Teología de la Práctica (parte 3 de 3)


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