jueves, 2 de junio de 2016

PROYECTO IMAGINA

En 2008 tuve el privilegio de desplazarme con Sylvia a Costa Rica, invitado por nuestro amigo Félix Ortiz. Allí junto a hermanos de diferentes países trabajamos acerca de como enfrentar ser iglesia ante las nuevas generaciones. Revisamos nuestro concepto de pecado, salvación, espiritualidad, discipulado y misión, y empezamos a leer obras como "Caminos Olvidados" del misionólogo Alan Hirsch.

Tras esa experiencia, empezamos a aplicar los principios a nuestro entorno junto a nuestros compañeros de ministerio Yvan y Lorena, y de ahí empezamos los primeros pasos hacia lo que hoy es www.andandoenelcamino.com

Además, tuvimos el privilegio de participar en la reproducción de aquella experiencia en Costa Rica, a la que llamamos Escuela Vivencial llevándola a cabo en ciudades de España y en otros países: Barcelona, México, Colombia, Sevilla, Cuba, Madrid...

El pasado fin de semana fuimos invitados a ser conferenciantes de un retiro espiritual organizado por la Iglesia Evangélica de Coría del Río, y allí también estuvimos procesando lo que significa ser encarnacionales, el tema fue: "Misión En La Vida Cotidiana". 

Cuatro días después de ese retiro, me llena de alegría que los temas que tratamos allí, en la Escuela Vivencial y se que en muchos más entornos, son también dados a conocer a través de la Alianza Evangélica Española. Ellos nos ofrecen artículos, vídeos y recursos para grupos pequeños, que puedes usar en tu comunidad cristiana y en tu estudio personal.

El motivo de mi alegría tiene que ver con ser consciente de que ciertos temas se están procesando y madurando, lo cual permite la necesaria reflexión que conlleva los cambios. Recuerdo como los primeros años de invitar a la reflexión misional, se levantaban importantes defensas en algunos sectores. Esto es algo que no nos debe extrañar, comunicar algo que suena a "nuevo" no es fácil, y como montar en bicicleta, a veces es muy difícil aprender sin el riesgo de caerte, es decir, no darte a entender de manera adecuada. Por otro lado, el tiempo para procesar ciertos temas, implica tiempo.

Recuerdo como un querido pastor, al que amo y respeto, presionó para que dejara mi puesto de presidente en un organismo cristiano. La razón era que había encontrado en mi muro de facebook ideas relacionadas con el liderazgo de carácter orgánico que contenían sugerencias para que nuestras iglesias fueran más misionales y participativas. Era muy interesante, porque aquella persona que estaba pidiendo mi dimisión, formaba parte del movimiento pentecostal y carismático al que yo había defendido ante aquellos en Sevilla que pedían excluirlos de toda comunión.

Cuando el movimiento carismático y pentecostal empezó a enfatizar al Espíritu Santo, muchos aun en los 80 reaccionaban de manera defensiva. Pero a raíz de que Billy Graham escribió su obra: "El Espíritu Santo", el panorama cambió en ciertos sectores, y algunos se tranquilizaron un poco y empezaron a profundizar sobre el ministerio del Consolador.

Escribo esto, porque tengo la sensación que los cristianos tenemos que aprender a dialogar sin asustarnos tanto, tenemos que aprender también a ser pacientes con el tiempo que necesitamos para procesar ciertas ideas, y no tenemos que olvidar que el Espíritu Santo es el que nos tiene que convencer, y sabe como hacerlo.

Tengas ya algunos temas procesados o sea la primera vez que los enfrentas, te invito a unirte a la conversación, seguro que tienes mucho que aportar y también aplicar: http://www.proyectoimagina.com/






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